domingo, 30 de septiembre de 2018

Pro-se-li-ti-¿qué?: El Proselitismo Cristiano y los "Dueños de la Verdad"

Así me imagino a Jesús, abrazándolos a todos..


Si me preguntan a mi, #CRISTOESUNCRACK, para mi el más crack. Y es que hemos conversado tanto tanto con mi tío filósofo, su amigo profesor de ética y su señora escritora; su otro amigo director de Letras de la UC, mi prima socióloga, mi primo cientista político, mis otros primos científico-físicos, todos ellos con quienes convivo todas las semanas en la casa en la que vivo en Santiago (sí, es muy entretenido) acerca de lo universal del mensaje de Cristo (además de que es lo que he creído siempre) , que siento que mi visión está súper bien fundamentada.

Porque la verdad es que si nos vamos a la base del mensaje que Cristo nos vino a traer hace ya dos mil años, el “amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”, y si al mismo tiempo tomamos a la figura de Dios como sinónimo de AMOR, el mensaje de Jesús se transforma en algo capaz de calar el alma de hasta el más profundo ateo. Porque creo que es inherente a nuestra humanidad el amar. Y creo también, que nadie pone en duda, en ningún credo, que el amor es finalmente la base de la felicidad y así, el motor de una vida plenamente plena, valga la redundancia.

Ahora, ¿Cuántas veces intentando "cumplir" ese mandamiento nos hemos alejado más que acercado al prójimo? Suena raro que intentar cumplir con efervescencia ese mensaje de amor del que hablaba Cristo, pueda al mismo tiempo contradecir Su voluntad. Y es que nuestra frágil humanidad así lo ha permitido. Y ¿Cómo? Simple, a través de un muy dañino proseletismo. Y ¿qué es el proselitismo se preguntarán algunos? Además de ser una palabra “fancy” que aprendí al convivir con todo ese montón de humanistas que tanto me han enseñado (los primos, tíos y amigos que mencioné arriba), es la que define aquella dolorosa postura que tantos cristianos han tomado a lo largo de la historia. Esa que separa más que unir; que condena y juzga, más que contener y aceptar. Ese cristianismo que se cierra a la opción de que “lejos de Cristo” (ejemplo: ateos o personas de otras religiones) no existe la verdadera felicidad. Y es que me parece tan mal entendido el mensaje del redentor cuando se lee así...

Porque si la misma Iglesia Católica ha reconocido el valor de las otras religiones (no sé si fue el último concilio o cómo, pero la Iglesia dejó de “condenar” a las otras religiones hace ya muchísimos años) es por algo. Porque entiende que ese mensaje Universal de Amor que vino Cristo a traernos, se manifiesta de diferentes maneras. La   Iglesia cree en la validez de otros credos y los respeta. Lo único que podría causar “problema” con esos otros credos, es la idea de nuestra Iglesia, de que, independiente de tu credo, de dónde vengamos o qué hayamos hecho en nuestra vida, la Salvación, esa de mano de un Dios Padre eternamente misericordioso, capaz de perdonar por infinito, viene SIEMPRE de la mano de Cristo.
Porque todo quien “Ame al AMOR por sobre todas las cosas a LOS DEMÁS como a UNO MISMO” va a haber experimentado el Amor de Dios, aunque “no crea en Él”. Y según yo, según mi tío filósofo , no hay filosofía que se adapte mejor a la naturaleza humana y que la eleve más que ese mensaje de Cristo. Ese que consciente de la predilección de una figura Creadora que nos ha puesto en el centro de su Creación,  nos quiere también LIBRES y diferentes.

Por eso duele cuando vemos ese proselitismo hacernos daño. Cuando vemos que aleja más que acercar. Cuando no somos capaces de entender que el mensaje de Amor de Cristo no tiene que ser un grito al cielo; no tiene que estar tatuado en nuestra frente, no tiene que ver con manifestaciones o marchas por la vida (no digo que esto esté mal o no sirva, sino que debe estar acompañado de una actitud cristiana de alma, de espíritu y no sólo de apariencia). Porque el profundo Amor de Cristo tiene TODO que ver, por el contrario con su silenciosa manifestación en una vida que busca la santidad. Y que no necesita “hablar de Cristo” porque necesita SER CRISTO. Jesús no era auto referente, el enseñaba con parábolas, con metáforas de la vida cotidiana. Enseñaba que “los últimos serán los primeros” predicando acerca de la humildad; acerca de que no valía el mostrarse sabio e inundado de conocimientos de “la Palabra” si no se vivía.

Hoy, en un mundo en que la religión muchas veces ha perdido atractivo, los creyentes estamos llamados a poner a Cristo en el centro muchas veces sin siquiera mencionarlo. Porque somos conscientes de que no todos piensan como nosotros, pero de que hay valor en cada ser humano y no queremos monopolizar nuestro más grande tesoro: ese mensaje de amor eterno.
Por eso, a ratos pareciera que nos olvidamos de Dios, que “queremos sacarlo de la discusión”, que ¿Cómo es posible que nos olvidemos de Dios y de su creación y que nos alejemos de su voluntad en temas estatales o de sociedades? Y es que a veces hay que “sacarlo de la discusión” para conversar. No porque no sea importante, si no precisamente porque es donde más lo es. Y es en esos momentos en los cuales debemos pedir con mayor fuerza al Espíritu Santo que nos ayude, por ejemplo, a hacer entender a una abortista, el valor de una vida que para ella, por ejemplo si es atea, no existe. ¿Cómo la convenzo de que esas células son una creatura de Dios si para ella NO EXISTE DIOS? Y abandonar la “discusión” está lejos de lo que Cristo nos pide.
Lo mismo pasa con el trabajo social. Muchas veces creemos que para ser buenos cristianos, tenemos que estar rezando todo el tiempo y hablando de Dios. Sin embargo, no podemos ignorar que de la mismo forma que con esa hipotética abortista, muchas veces la falta de fe genera rechazo en personas que tienen una profunda y valiosa vocación de servicio pero a quienes la figura de Dios no hace resonancia. ¿Es acaso la solución entonces, dejar de contar con esas vocaciones de servicio? Acaso Cristo no puso de ejemplo al buen samaritano, un hombre que “no debía” tratar con judíos. En ninguno de los casos Cristo propuso imponer su fe por sobre la del resto. El sólo propone AMAR.

En un principio, esta entrada iba a llamarse “la Importancia de sentirse tonto”, porque quería con ella contarles cuánto he aprendido de vivir donde vivo en Santiago. De compartir con mis tíos y sus amigos, y de lo que ser parte de sus elevadas conversaciones Cristiano-humanistas  me ha hecho crecer. Pero la palomita buena onda, quiso que pusiera énfasis en esto que tanto nos duele y de que con ellos más aprendí: el proselitismo que por definición es “ Empeño o afán con que una persona o una institución tratan de convencer y ganar seguidores o partidarios para una causa o una doctrina”; y que tanto daño nos hace a veces como cristianos. El proselitismo nunca es bueno porque no nace de buscar un consentimiento y concientización profundos de un ideal, sino de una búsqueda de seguidores para “ganar fuerza” más que profundidad.

Mi llamado es a abrir el corazón, a dejar el proselitismo de lado para abrirnos al diálogo; a entender que nunca se deja a Dios de lado por qué eso, sí creemos en Él, es imposible de hacer. Porque Él está siempre y en todo aunque “no recemos tanto”...

sábado, 29 de septiembre de 2018

One long day...

I just, just decided, literally two days ago, that my future best selling book; the one a lot of people have asked me to write. The one I decided to call “Relatos de Viaje: Un recorrido a lo largo del viaje de la vida” as in “Travel Tales: A trip through the Life’s Journey”.

En mi libro entonces, relataría todos aquellos encuentros casuales y no casuales; todos”  esos viajes de micro compartidos con extraños que vieron en mi alguien en quien depositar una confianza traducida en intercambiar historias de vida. Como me pasó con el “One Hit  Wonder” del que les conté alguna vez aquí; con el señor cuyo hermano pasó de ser un humilde mecánico a trabajar en LAN como técnico en aviación civil... de la señora Teresa, que después de una profunda conversación acerca de la realidad actual de Chile (en una librería), quiso darme su teléfono para que la llamase y nos juntáramos a conversar acerca de su experiencia como feminista original, de aquellas de veinteañeras en los 70’...
La travesía de mi vida me ha cruzado con esta gente no sólo en viajes literales, sino también en el recorrido que mi alma ha hecho...The path God has gifted me with. The people I have met, the friends I get to call my dearie closest friends; everything all of these friends, specially the ones who think radically different than me have taught me in my 26 years of life; All my cousins, second cousins, second seconds cousins cousins’. Those “relatives” I have found on the biggest crush I have ever had, this like, fifth grade cousin that I thought, by that time was perfect for me (the one who my grandma silently introduce me as: he’s your cousin, but like “es LEJANO así que NO IMPORTA” and I was like -before I met him- WTF Mimi?, but then met him and thought “1313”)...Karin Lagos, this girl who buys earrings at work and I’m SURE she’s a relative because she has all the “Lagos” features (I call her “prima” every time she comes to the workshop and I’m the one to open the door)...

All these people that I have always loved to discover things about because I’m curious... Me cuesta mucho a mi, a menos que esté un poco “on the ball” anímicamente, sociabilizar en ambientes como de “carrete”; pero extrañamente, todo lo que me cuesta acercarme a un desconocido en una fiesta, se compensa con lo que no me cuesta conversar con micreros, personal de aseo, taxistas, mujeres con ganas de desahogarse en la micro, etc. Y es que al menos eso, yo lo agradezco como Don consciente recibido directamente de mi palomita favorita, la máxima para mi de los tres de la Trinidad; el ALMA de mi ALMA: el Espíritu Santo.

Y lo AGRADEZCO TANTO TANTO. Honestamente, muchas veces siento que peco de soberbia  porque todos estos regalos del alma me hacen sentir cada vez más cerca de la Santidad a la que todos estamos llamados a alcanzar: TODOS. Esa que consiste en vivir EN el Amor, PARA el Amor, CON el Amor y POR el Amor, o sea, vivir EN PLENITUD, independientemente de tu credo. No tengo duda de que reconocer el valor de mis experiencias como escalones al Cielo no me hace necesariamente soberbia porque sí me acercan a Dios, pero la soberbia llega cuando me empiezo a sentir “demasiado bacán”; cuando me dan ansias por ver cuanta gente ha visto mi última entrada del blog, cuando siento una especie de adictiva satisfacción al leer los comentarios que escriben bajo mis pukblicaciones : “que lindo escribes” , “deberías escribir un libro”, “Que bien lo haces. Escribes de una forma que hace que sea muy fácil leerte, muy relatable-mente”, “Gracias por escribir esto”, “3 personas han compartido tu publicación”...
Todas estas formas que me dan alegría, siento a veces que son como de doble filo, porque me hacen sentir tan pero tan bien, que siento que empiezo a proyectar una imagen irreal de mi persona. Estoy acostumbrada a escuchar que “soy demasiado tierna”, “demasiado buena”, “demasiado seca pintando caritas o haciendo regalos a mano...” y me encanta proyectar esa imagen, pero muchas muchas veces, siento que esa imagen es superflua; que oculte mis más grandes defectos como mi a veces falta de empatía o egoísmo, mi orgullo y tozudez, mis pésimos hábitos de orden y limipieza... Como que no sí la gente se imaginará que ese “orden y claridad mental con los que escribo” no se traduce siempre en mi vida practico-física, y eso no me gusta. Because I’m flawed. Super flawed. Not only I have a diagnose, which is the least part, but my irresponsibilities have caused me more than one loss, have put me in danger more than enough times and have made my family, my friends and even the guy I liked, either be pissed AF with me, or it has just driven them away... And it is super super hard when you feel miss understood. And with this... [forgot how to say ánimo] so, desorden anímico  I realized how impossible it is for people to be really sympathetic with you when in their minds, what happens in yours makes no sense. Example: cuando Germanita está acelerada, habla mucho. Se desubica mucho, interrumpe al hablar, y francamente, marea a quienes la rodean. Para la gente “normal” habla DEMASIADO. La suelen mandar a callar y dicen cosas como “llevas 2 horas hablando, por favor cierra la boca”...con esa sutileza a veces. 
Germanita hace un esfuerzo por dejar de hablar. Se da cuenta que está incomodando al resto y se propone mantener el silencio. Se cree capaz. Antiguamente (pre crisi post-terremoto) ella se creía capaz de pasar un día entero sin hablar, porque era “calladita” y no le costaba. Quién hubiera pensado que la misma niña de 15 años que sorprendió al Padre Miguel Kast por ser una “Campos Lagos callada” es hoy, la más parlanchina del montón. Logra no decir nada por un promedio de 3 minutos cuando salta al frente de su memoria algo que cree necesitar decir. Cree eso porque cree que quien la escucha estará interesado/a, que esta vez no va a ser molesto porque es un tema que le interesa a ese otro... Ella piensa que esta vez no será incómodo. El otro interlocutor, llámese mamá, abuela, hermanos, le insisten que guarde silencio. Ella lo intenta otra vez y dura dos minutos. La “retan de nuevo”...se muerde literalmente la lengua para luchar contra su imposibilidad de mantener silencio. Los ojos se le empiezan a aguar porque la invade la impotencia de no ser capaz de controlarse. Trata de explicarlo. Trata de decirle al resto : estoy súper habladora, sorry. Te he hablado caleta, sorry. Estoy acelerada así que hablo mucho, ignórenme que lo único que necesito es decir las cosas...basta que hagan como que me escuchan.

A lo que responden cosas del tipo: 

¿Cómo no vas a poder controlarte, si eres adulta...?”

“Creo que descansas en tu trastorno para no intentar forjar tu fuerza de voluntad...la voluntad está en ti, tienes que ser capaz de creer que puedes y vas a poder”

“¡YA CÁLLATE, POR FAVOR 🙏🏼 CÁ.LLÁ.TÉ, CÁLLATE !...¿te tomaste un seroquel SOS?”

Germanita escucha y su alma se quiebra un poco. Rome en lágrimas y se escuda en un filo “filo, nunca lo vas a entender, o sí, soy penca porque no me controlo...filo, mejor hablemos de otra cosas, y porfa (Mamá... ) no me pidas que no llore. Déjame inundar mis girasoles en paz*...


domingo, 26 de agosto de 2018

El Secreto Poder de un GRACIAS - #ProyectoGratitud

Escrito el 28 de Agosto de 2018

English version on the link below


(desde ya, ¡Gracias por querer leerme!)



GRA-CIAS. Dos sílabas, 7 letras y un enorme súper-poder. 

Desde siempre se nos ha enseñado a pronunciar esa palabra. Una de las de cortesía, las famosas y tan renombradas “palabras mágicas”. 

Pero ¿Que tan mágica puede llegar a ser una simple palabra?  Cuando éramos niños, “por favor” y “gracias” eran las reinas de la magia, porque como por arte de magia, el usarlas abría puertas, candados, y daba paso a las cosas ricas, a cumplir algún deseo niñezco, a la posibilidad de ir a la casa de un amigo... a finalmente, conseguir algo. 

Hoy, ya grandes, las palabras mágicas, a la mayoría, nos salen de forma espontánea y reflejan por sobre todo y a veces nada más que cortesía. Han perdido un poco la magia porque se han gastado. Nos acostumbramos a usarlas tan casi puramente para mantener nuestro nivel de educación (as in ‘qué educados somos’)  que hemos dejado desaparecer esa magia que alguna vez vimos en ellas de niños. 

Cuando chicos, el efecto de esas palabras estaba condicionado por nuestros padres. Ellos nos enseñaron cuándo usarlas, para qué servían, y cómo funcionaban; y eran ellos los que definían de qué forma se manifestaría esa magia (como en los ejemplos que puse más arriba). Eran ellos, nuestros papás, los dueños del poder de, de alguna manera, hacer funcionar la tan repetida magia.

Hoy a mis 26 años, con el por favor y el Gracias acompañados de sus amigos corteses el permiso y el perdón/disculpe, bien arraigados en el vocablo (siaaaa jaja), me di cuenta que la magia detrás del GRACIAS, en particular, era mucho más potente que la del resto. Y es que a diferencia de un ‘por favor’ o un ‘permiso’, que buscan conseguir algo (ya sea una cosa, un espacio, consideración, etc.), o u ‘disculpe’ que nace a modo de enmienda, un GRACIAS no necesita estar condicionado por nadie más que uno mismo. Es cierto que “por algo habrá que agradecer”, y que ese es el único condicionamiento toras el cual ‘funciona’ un agradecimiento. Sin embargo, y recordando aquella anécdota de Pilar Sordo y el hombre ciego agradecido (dejaré el link más abajo), son TANTAS, las cosas “agradecibles” que realmente nada condiciona la posibilidad de agradecer (tener vista, saber leer esto, son algunos ejemplos).

Así, es que caí en la realización de lo que es en resumen, la gratuidad de la gratitud (es decir, no necesita ni pide nada a cambio). Y con esa gratuidad, se nos presenta entonces la posibilidad de jugar con la magia del lenguaje y sus efectos en el prójimo.

Este “juego mágico” que significa el ejercicio entonces de la gratitud, se convierte, si aprendemos a manejarlo, en un súper poder extremadamente sencillo de ejercer. 

Porque todos sabemos cuánto nos gusta escuchar un “Gracias” cuando hemos trabajado por algo con amor y/o dedicación;o cuando hacemos gestos de cariño. Todos sabemos cuánta pica nos da que, por otro lado, no se nos agradezcan las cosas cuando debieran ser agradecidas. Tú (lector/a) y yo hemos experimentado lo que nos produce la gratitud: ese warm fuzzy feeling,  ese sentimiento de satisfacción que da el sentirse útil, el sentir que lo que uno hace sirve de algún modo. Y con ese sentimiento, viene amarrada una cosa que está  científicamente comprobado que ayuda, biológicamente, a sentirnos más felices: LA SONRISA.

Fue entonces que me di cuenta, hace un par de meses, que ambas cosas iban de la mano: la cortesía y la sonrisa; un “Gracias” y una sonrisa, un honesto “disculpe” en medio de la multitud, y la sonrisa. Todos esos pequeños gestos, eran pequeñas dosis de felicidad que podíamos estarnos perdiendo. Y fue entonces que nació lo que hoy es mi (humilde, porque sólo lo he hecho yo aparentemente a pesar de que lo he puesto en mis redes sociales con la idea de que se replique) #ProyectoGratitud.




Y ¿en qué consiste el Proyecto Gratitud? Sencillamente en ser más agradecidos, pero yendo un paso más allá del usual “Gracias” que muchas veces sale automático y que ha perdido la magia; para convertirslo en algo tangible, en lo que yo (en mi mente) he bautizado como un “sacador de sonrisas anónimas Y automáticas”: mis “tarjetas de gratitud” , que como se ven en la foto, no son más que agradecimientos escritos, para personas comunes. 

Mi proyecto gratitud, no sólo me ha “obligado”, suave-violentamenteme* a ser más agradecida, sino que me ha transformado en una transeúnte mucho más atenta a quienes me rodean y es que es algo tan pero tan sencillo, que honestamente cualquiera puede hacerlo, y esa es la idea. Porque como decía, mi taco de tarjetitas de gratitud ha hecho que, teniendo las ganas de agradecer, encuentre “agradecimientos”, o cosas que agradecer a las que antes nunca hubiese adjudicado un ‘poder’ hacerme sentir másfeliz/agradecida y/o regaloneada por Dios.

Justo hoy después de haber gastado más de la mitad de mi taco de tarjetas, de haber recibido sonrisas, buenos deseos y hasta una salida de mostrador+abrazo en la farmacia (esta fue la más “chocante” para bien), los quiero invitar a seguir este proyecto. A recibir y pasar la gratitud y a compartir con ella el hashtag #ProyectoGratitud, para que veamos (tal como en la película “Cadena de Favores”) hasta donde llega.

 Así que les dejo algunos ejemplos de las que se han entregado : 

  • Gracias por llevarme a salvo a mi destino (aunque sea su trabajo)
  • Gracias por amenizar mi viaje
  • Gracias por su amabilidad
  • Gracias por musicalizar mi viaje/Compartir tu talento
  • Gracias por la buena onda 
  • Gracias por tu tiempo
  • Gracias por el gesto
  • Gracias por regalar sonrisas
  • Gracias, porque me encantan los niños y su hijo me hizo sonreír
  • Gracias porque se ven demasiado lindos juntos e irradian su felicidad
  • Gracias por indicarme el camino
  • Gracias por la conversación espontánea
  • Gracias por el cariño de siempre (también podemos, y debemos, agradecer a “los de siempre”)

Y así hay miles de millones de opciones...

(Para que se entienda completo el concepto, las tarjetas que por un lado llevan un “GRACIAS” con los apellidos como los de la lista, por el revés llevan variaciones entre el hashtag #ProyectoGratitud y otras frases como : Un GRACIAS nunca está de más/Recibe y pasa la gratitud/ Agradezcamos más, es gratis /AGRAdecer es GRAtis y te hace GRAnde/Por un Chile-Mundo más agradecido y más feliz, etc. De modo que el motivo de este proyecto, no busca más que tratar de sembrar, de a poco, semillas de gratitud. De traspasar la magia de esa palabra que sobrepasa barreras y que rompiendo la rutina, regala sonrisas.

Así que GRACIAS por leerme hasta el final, y ¡GRACIAS, desde ya, de ser parte del Proyecto Gratitud! 

Les dejo dos joyitas sobre la gratitud: 

1. Remember to say Thank You (Dura menos de 4 minutos)



2. Lo de Pilar Sordo : 






Thanks again! ¡Recibe y pasa la gratitud!






lunes, 5 de marzo de 2018

¿Chile ganador?: el País de "la" Transexual de los Oscars



Sebastián Lelio y compañía recibiendo el Oscar por Mejor Película Extranjera

Ayer se llevó a cabo la versión número 90 de los Premios de la Academia, y se hizo historia. El nombre de Chile se dio a conocer al rededor del mundo entero con el triunfo de "Una Mujer Fantástica" como mejor película extranjera. La película se centra en la persona de Marina, una mujer transexual que debe lidiar con la pérdida de un ser querido, su amado (aunque suene shulo), y de los prejuicios y pre-concepciones sobre una persona transgénero.

Ahora, el título de esta entrada, y espero que haya servido, está planteado desde un punto de vista conservador, que rechaza la transexualidad como algo posible/respetable/verdadero. Intenta representar ese lado de nuestro pueblo que se escandaliza por temas como este, y que levanta banderas en contra de este tipo de formas. Mi idea era atraerte a ti lector con él.

Quiero entonces, tomar esta oportunidad que trae esta película, para compartir algunas de las ideas que representan mi punto de vista respecto de este tema. Antes que todo, no olviden que yo vengo de una familia profundamente católica y SOY profundamente católica. Mi espiritualidad y mi religión son parte fundamental de lo que me define como la Germanita que ustedes conocen y por lo mismo mi mirada de la vida SIEMPRE va a tener a Dios metido. Habiendo dicho esto, quienes me conocen y han conversado conmigo de temas profundos, o hasta, quienes me han leído aquí en mi blog, o puesto atención en las cosas que comparto en redes sociales; se pueden dar cuenta de que mi visión no siempre es la más tradicional; alejándome a veces de lo que se consideraría más católico, o más consecuente quizás, con lo que la iglesia me pide. Esto se lo atribuyo en un mil por ciento, a la libertad que me regalo mi Diosi querido de tener mis propias opiniones y de formar mis juicios en base a lo que he vivido, a quienes he conocido, y a cómo se ha manifestado Cristo en MI vida; de cómo yo lo he encontrado en el prójimo, que es cualquier persona con la que interactúo (menos migo misma).

En base a eso, yo he formado mi opinión acerca de temas de género y diversidad sexual. Y tal como escribí acerca de "Nicolás tiene 2 papás", creo que el tema de la identidad de género es algo que vale la pena abordar. Más aún considerando lo complejo de su composición y teniendo en cuenta, y sin dejar jamás de lado la humanidad del hombre, su dignidad y sus límites.

En "Una Mujer Fantástica" la protagonista se tiene que enfrentar al juicio de una sociedad que no está acostumbrada a encontrarse con personas como ella. Para los antagonistas de la película, ella ES un hombre, y el que "se crea mujer" es sólo la expresión de algo pervertido o degenerado. Marina se enfrenta a una profunda violencia no merecida, no se le permite sufrir como corresponde el duelo de perder al hombre que ama. Su cuerpo se transgrede, su alma es trasgredida por el odio desmedido de una sociedad que no comprende su situación. 


El sufrimiento de Marina en "Una Mujer Fantástica"


Y es que si lo pensamos, fríamente, no es algo tan fácil de comprender. La Naturaleza, en su perfección Divina nos presenta al hombre y a la mujer como el complemento perfecto, en todo sentido. Hombre y Mujer calzamos, y se podría decir que "fuimos diseñados" para hacerlo; sin embargo a veces, según creo yo, no todo es tan en blanco y negro. Yo no creo que Dios se equivoque, honestamente, y sí creo que no todas las mujeres y todos los hombres funcionamos igual. Ahora, sí creo también, que la mayoría estamos "configurados" de la "manera tradicional", lo que no quita la validez de las diferencias. 
Por esto, yo no podría jamás pensar que por ejemplo, la homosexualidad es una enfermedad, o algo que se puede/debe quitar. Creo que es parte de la humanidad diversa, y que no puede ni debe ser juzgada como algo degenerado o anti-valórico. No creo que sea una opción ni que deba serlo. Ahí yo me alejo de las ideologías que imperan en los grupos LGBT, porque hay una tendencia actual, que yo he visto en documentales, y cualquier tipo de pieza virtual o escrita que hable sobre el tema (porque si se me cruza alguna cosa la leo porque me gusta que mi opinión sea bien informada), de neutralizar al ser humano en una especie de ente que no necesita definirse necesariamente como hombre o mujer. 

Se habla en esos grupos de "alejarse del sistema binario" en el que hemos sido creados, que se considera ha sido impuesto y no parte de nuestra naturaleza. Sin embargo, a pesar de que yo estoy cien por ciento a favor de la igualdad de género en el sentido de que los hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades, me parece que es fundamental que nunca nunca jamás, se deje de lado la premisa principal que sí dicta la naturaleza: el hombre y la mujer NO SON IGUALES. Merecemos el mismo respeto, las mismas oportunidades. Merecemos ser igual de valoradas. Merecemos que nos paguen igual, pero no merecemos SER HOMBRES. No deberíamos buscar ser hombres, porque, a ver...para que estamos con cosas, las mujeres somos MUCHO MÁS BACANES que los hombres. No... broma jaja. Yo sí creo que somos fantásticas, pero los hombres a su modo, son igualmente fantásticos. Y lo que nos diferencia nos hace únicos y tiene un tremendo valor en sí mismo. No por nada no somos iguales, ni mentalmente, ni físicamente. No lo somos. Por eso me choca muchísimo que se busque  neutralidad. 

Hace un tiempo vi un documental en el NatGeo de una periodista que viajaba por Estados Unidos aprendiendo sobre las comunidades LGBT. Decía que ahora entendería mejor como pensaba la generación de sus hijas adolescentes y "aprendió" mucho en su travesía. Sin embargo, ahí aprendí yo, que era tal el nivel de esa búsqueda de la neutralidad que ahora existía gente que no usaba los pronombres correspondientes al género, y en vez de que se les refiera a través de he/his y she/her, ahora utilizarían "they-them-theirs", de este modo (en inglés porque en español no funciona): Por ejemplo: Ari is a very fun person. They likes the nature and them is very fond of cats. Por decir algo (no estoy 100% segura de que esté bien)... Para mi un sinsentido, honestamente. Al igual que según comentaba un tío, existe un nivel de "libertad" en el que hoy existirían los "niños day", a los que "se deja" ser hombres o mujeres según decidan o amanezca ese día.

Renée Richards


Volviendo al mismo documental de NatGeo, otra cosa bien interesante que presentaba, era que se conversaba con Renée Richards, una tenista transgénero, una de las mujeres abiertamente transexuales pioneras de la historia de Estados Unidos. Ella hizo su polémico cambio de sexo el año 1975 y sufrió una enorme cantidad de prejuicios, que le costaron el desarrollo fluido de su carrera deportiva. El documental cerraba con una conversación entre Renée y una joven transgénero "actual". La joven, era parte de la corriente que defendía la posibilidad  "de ser lo que uno quisiera"; y la veterana, a pesar de su historia, defendía la concepción de un mundo "binario", compuesto por hombres y mujeres, sin intermedios. Para mi, eso es profundamente decidor. Y debo decir que pienso como Renée. Porque como ya lo he escrito y dicho tanto, hombres y mujeres fuimos creados, diseñados distintos no por azar.

Todo este análisis, no hace más que exponer un poco de cómo yo, personalmente veo el tema de las personas transgénero, desde qué "prisma" lo analizo, cómo lo racionalizo y hago "calzar" con lo que creo y pienso. Por todo lo expuesto arriba, yo defiendo a Marina, defiendo a Daniela, defiendo a Andy, porque creo que su lucha interna es legítima, tiene que ver con su dignidad y y finalmente con su salud mental, no en el sentido de que "estén locos" o algo así, si no hablando de que lo complejo que debe significar esa disgregación de lo psicológico versus lo físico y de cómo el no atender esa lucha interna termina finalmente significando que la taza de suicidios de las personas trans sea de un alarmante 40%. Por lo mismo creo que es un tema sumamente delicado, que no se puede tratar de manera superficial, y menos legislar a su favor, sin preocuparse de que realmente la ley que acoja el tema busque resguardar la integridad de cada persona, sin hacer de este tipo de situaciones una especie de modelo "optativo", porque a mi parecer simplemente no lo es. Las personas transgénero SON transgénero, no eligen serlo; al igual que los homosexuales SON homosexuales no por opción sino por esencia. Por eso la forma de abordar estos temas donde la integridad, la esencia, el corazón del "ser" humanos debe, ser tratada con la delicadeza que amerita su complejidad.

Habiendo expuesto todo esto, ya tienen una idea, imagino, de mi opinión real acerca de Daniela Vega y la película que nos dio nuestro primer orgullo Oscarístico (en la categoría de Películas "largas"), y realmente el más "alto" al que puede apostar una película "extranjera". Y yo creo que sí, que debemos estar orgullosos, porque sí se merecía el premio. No sé si realmente es la mejor del grupo, y sí creo que el tema, y que Daniela fuera efectivamente trans, hizo que tuviera mayor protagonismo; pero es una buena película. Está bien hecha, bien actuada, bien dirigida. Es una película de buen nivel y una excelente embajadora de nuestro Chilito. Así que celebrémosla, porque lo merece, porque efectivamente ES fantástica.

Referencias y datos interesantes/útiles/aclaradores

Léxico LGBT, interesante y útil de saber y conocer:

Transgénero: persona en la que la identidad de género psicológica no comulga con la física. Por ejemplo: una mujer que psicológicamente siempre se ha sentido hombre y que "no encaja" lo que existe en su conciencia con el cuerpo que habita.
Transexual: Persona transgénero, que ha efectuado un cambio de sexo.
Cisgénero: "Tipo de persona" más tradicional: su género psicológico "calza" con su físico.
Heterosexual: Persona que se siente atraída por el sexo opuesto.
Homosexual: Persona que se siente atraída por el mismo sexo.
Pansexual: Persona que se puede sentir atraída por las personas independiente de su género u orientación sexual.
Intersexual: Mucho más escasos, son las personas con desórdenes genéticos que poseen órganos tanto masculinos como femeninos, como el caso de la mutación genética del Síndrome de Klinefelter, en donde las personas nacen con genética XXY.

Recomendados:

*Gender Revolution: A Journey with Katie Couric era el documental que vi.

Algo de mi gurú bloguerístico: Matía Carrasco Ruiz-Tagle:

https://silastortugashablaran.com/2018/01/04/una-experiencia-transformadora/
https://silastortugashablaran.com/2017/05/04/carta-abierta-a-los-padres-de-una-nina-trans/


viernes, 8 de diciembre de 2017

Gracias Totales: ME TITULÉ


Desde el miércoles recién pasado (6 de diciembre) que tengo ganas de publicar esto, porque ese día (al fin, después de 8 años) me titulé. Mi proceso universitario fue bien distinto de lo que me imaginé y de lo que esperé siempre, sobretodo porque en el colegio me iba MUY bien. Por eso, en mis primeros años de U (ya habiendo sido afectados por mi crisis que desencadenó mi bipolaridad), cuando me empezó a ir casi igual de bien en la U que en el colegio, me enorgullecía el ser de esas personas que no cabía en eso que tantas veces escuché donde decían que "a la gente que le va muy bien en el colegio, después siempre les va mal en la U...o es muy normal que eso pase". Me di cuenta que, al menos en mi carrera, podía aspirar al 7, que ahí los profesores no "se lo dejaban sólo a Dios".

Pero en mi tercer año "tooodo se deeerrumbó"🎶 y desde ahí, perdí toda consistencia en la U. Después de eso empecé a peligrar ramos, congelé un semestre, me eché un taller (lo que me atrasó un año más), congelé otro año, me quedé sin grupo de título (me rechazaron en grupos de título)...fue todo un golpe muy duro para mi autoestima, mi seguridad, y me hizo poner en duda demasiadas veces si realmente estaba en el camino correcto; si realmente Dios me había pensado para ser diseñadora de vestuario y textiles o si todas las dudas que tuve al respecto, antes de decidir escoger esto como vocación, habían o no sido bien fundadas.

Por toda esta historia, me pasaba que cada vez que veía publicaciones de titulaciones pensaba (honestamente) "YO NUNCA VOY A PUBLICAR NADA CUANDO ME TITULE", porque sentía que para mi, el gritar al mundo el recibimiento de mi título, no era más que comprobar eso de que a los que les va bien en el colegio les va mal en la U; era demostrar que me había demorado casi el doble en sacar mi carrera, "y yo que era tan matea"... Quizás es super soberbio, porque me dolía el orgullo no haber podido vivir todo como me hubiese gustado. Me dolía el orgullo no haber podido dar la talla según mis propias expectativas de mi misma. Y siempre me preguntaba qué tan distinto hubiese sido todo si nunca hubiera tenido esa crisis; si hubiera entrado el primer semestre del 2010..¿Hubiese tenido más amigas? ¿Hubiese sido todo más fácil?...y no tenía caso hacerse esas preguntas, porque esa no fue la realidad. Y mi realidad, yo pensaba, no era motivo de celebración. No quería celebrar algo que para mi no era razón de celebración.

Sin embargo, se empezó a acercar aquel día, y yo, en un principio, no le tomé mucho el peso. Sentía que recibir el título era un trámite; yo estaba ya trabajando en Joya Plástica y en la práctica, nada iba a cambiar entre la entrega de mi diploma y el día siguiente. Por lo mismo ni siquiera pensé en celebrar. Sólo quise que mis papás estuvieran, junto con algunas de las personas importantes que me acompañaron, pero nunca pensé en "celebrarlo". Entonces, mi tía Sole dijo "Ay pero tenemos que tener algo para celebrarla", y por eso, con muy poca anticipación le avisé a mis queridas hermanas del alma (Hilary Gibbons y Gabriela Gepp) que iba a celebrar después. Fue tan encima, que al principio me habían dicho que no podrían venir..

Finalmente llegó el día de la titulación. Estaba muy ansiosa sin saberlo, me dolió la cabeza todo el día y hasta vomité. Me costaba entender qué me pasaba, "si esto me daba como lo mismo" ...

Medio corrí entre el taller (la pega) y la U para arreglarme y llegar a tiempo, y una vez ahí llegaron todas las emociones. Al fin le tomé el peso. La ceremonia fue muy linda, y yo, creo que fui la única que se emocionó más de lo normal. En el típico discurso que se da, cuando hablaban de todos los momentos en que nuestros seres queridos nos ayudaron a a levantarnos en estos "4.5 años", yo lloraba, porque "fue tan difícil" y sentía que esas palabras calaban mucho más hondo en mi historia. Tenía miedo de subir a recibir el diploma y estallar en llanto porque nadie estaba tan emocionada como yo, y me daba vergüenza. Más encima, estaba tan atrasada con la carrera que no conocía a NINGUNA de las niñas que se tituló conmigo. Pero no fue así, no lloré. Subí a recibirlo y me tocó justo que me lo entregara la Jefa de Carrera, que es una de las profesoras que más me acompañó y de quienes más aprendí en todos estos años. Fue muy muy lindo; y después del cocktail donde pude saludar y agradecer a un par de profes más, nos fuimos a celebrar a la casa.

La gente me llamaba (a pito de las fotos enviadas a mis respectivos choclones familiares Campos y Lagos) y me felicitaba, y me preguntaban por qué no les había contado, y se emocionaban más que yo. Mis besties llegaron y completaron mis olas de alegría. Al fin entendí la importancia de este evento en mi vida y que era aún más importante después de todo lo que tuve que vivir para llegar a él. Me volví a dar cuenta de todos los regalos que toda esta travesía trajeron a mi vida, de lo grandes que son (y que siempre he sabido que lo son) mis profesoras; que de corazón "me quieren" tanto como yo a ellas y que se enorgullecieron de mi al lograr todo esto (porque me lo dijeron jaja).


Así que hoy, al fin con tiempo para hacerlo, quiero compartir con todos ustedes que "AL FIN ME TITULÉ". Le quiero agradecer a todos los que me acompañaron en todos estos años, del 2010 al 17, mi familia, mis amigos de la vida, a todas mis compañeras queridas que aunque quizás no siendo muchas, hicieron de mi paso por la U algo más grato. Y finalmente a todas mis secas profes, tan cercanas, humanas, comprensivas, generosas y....no sé, cuáticas; que me ayudaron y enseñaron a sacar lo mejor de mi y a reafirmar que esto sí es lo que Dios pensó para mi cuando me creó, que sí es mi vocación del alma y que a través de ella, no sólo puedo aportar para un mundo mejor, sino que que yo también, puedo ser una persona mejor, más feliz y más plena.

jueves, 20 de julio de 2017

Carta a los Diputados

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Ya está terminando el proceso de la ley de aborto, y ustedes votarán #3causales considerando lo soguiente:


1. Menores de 14 años pordrán abortar sin el consentimiento de sus padres.

2. Dos de las tres causales no plantean límite gestacional.
3. Causal de violación, sin exigencia de denuncia.4. Inviabilidad fetal sin siquiera la exigencia que sea diagnosticada por especialistas materno-fetales.
5. Un "Programa de Acompañamiento" con principio de "no disuasión"; pero sin el principio de "no persuasión". Además de ser más que un acompañamiento, una asesoría.
Y lo peor. si el aborto fracasa y el feto nace vivo, no se asegura su asistencia o reanimación.

Soy María Germana Campos Lagos, tengo 25 años, y aunque no puedo decir que he vivido ninguna de las situaciones sobre las cuales se está legislando, sí he tenido la oportunidad de conocerlas bastante de cerca. 


En el caso del embarazo inviable, lo viví a través de mi tía. Mi prima Anastasia tuvo un paso corto y doloroso por la Tierra. Con un embarazo de alto riesgo, nació con anancefalia, y vivió un sólo día. A pesar del dolor tremendo por el que pasaron mis tíos, si volviera a suceder, harían lo mismo. La Anastasia vivió un día en la Tierra y permanece en la eternidad. Mi tía atesora su memoria y la considera su angelito, todos lo hacemos. Todo esto puede sonar muy "romántico" o puede perfectamente verse como "no aplicable" para otros casos, o como un fundamento débil. Sin embargo, la vida de la Anastasia es mucho más que eso. Mi tía, quien con certeza se puede asegurar, fue la más golpeada por el caso, no logra entender la visión actual que tenemos frente al dolor. ¿Por qué escapamos del dolor? ¿Por qué tratamos de evitarlo a toda costa? ¿No es acaso el dolor parte íntima, indeleble e innata de nuestra propia humanidad? ¿Cómo podríamos apreciar lo bueno si no existiera algo de dolor? El dolor, más que hacernos humanos en el sentido biológico, nos humaniza en el sentido filosófico, o espiritual. El dolor nos permite ser empáticos. El dolor nos permite ponernos en los zapatos del otro, y ¡Pucha que se necesita empatía para hacer SU trabajo! Ustedes son los representantes de la opinión de todo un país. La empatía debiese ser el primer requisito para ser representante político. Sin embargo, a veces parecen tan apáticos, tan ajenos al dolor de otros.

No es mi intención poner un juicio moral sobre ustedes, como dije, tengo sólo 25 años, yo me siento aún (aunque sé que hace rato no lo soy) una niña, sin embargo creo que como chilena, como ciudadana, como votante, merezco dar mi opinión respetuosa (espero no se lea en ningún caso de otra forma).

Podrían decirme ahora, que frente a lo que acabo de exponer, mi punto pierde validez porque hablo de soportar dolores que no me ha tocado vivir (quizás), que "no todos los casos puedes ser como el de mi tía" y que estaría decidiendo por otros, perdiendo yo, la empatía. Sin embargo, aunque no sean se la misma índole, mi vida ha estado llena de circunstancias dolorosas, de pasadas a llevar, pisoteos, fracasos, derrotas, que muchos querrían borrar de sus historias pero que sin ellas, yo no tendría la fuerza de espíritu que puedo tener hoy. Sin ellas,quizás no estaría escribiendo esto. El dolor sirve, sirve muchísimo.

Ahora, sobre el embarazo en caso de violación: Este, es sin duda el caso más controversial de todos, porque involucra uno de los actos más horrorosos que puede sufrir una mujer: una violación. Lo peor de todo, es que en muchos casos, ni siquiera podemos hablar de "mujeres", porque son niñas las que se ven vulneradas. Defender la vida en caso de violación podría parecer hasta una violación misma a los derechos humanos, sin embargo ¿Cómo se define la opción más HUMANA?
Yo tuve la oportunidad de conocer a una niña que había sido sistemáticamente abusada y violada. Cuando la conocí, en un hogar de ayuda al niño enfermo al que visitaba con frecuencia, ella tenía trece años. Era muda, tenía "mutismo selectivo" por trauma. A esa edad, ella ya había tenido un hijo, que se encontraba en el sistema. Visité el hogar por varios años, vi crecer a Anna (digámosle así), hicimos con ella y los niños una obra de teatro, donde ella era un hada. No hablaba, pero participaba y se reía. A medida que pasaba el tiempo fue sintiéndose más cómoda conmigo. Me molestaba, me abrazaba cuando llegaba, la llevaba a pasear y tomar helado al Barrio Italia, con otros niños cuando me daban permiso (el hogar estaba muy cerca), los niños eran para mi como primos. Siempre me llamó la atención cómo trataba a las guagüitas que llegaban a la corporación. Para esa época ya tenía 14, y tenía un tacto con ellas. Las tomaba en brazos como si fuera lo más natural de la vida. Obviamente yo nunca le pregunté nada que tuviese que ver con su "pasado". Yo no sabía si ella era consciente de que había sido madre, porque a pesar de que no era tan chica, había tenido una vida tan complicada que para mi era difícil dimensionar qué podía significar para ella. Después supe que ella lo tenía súper claro, que a pesar de todo amaba a su guagua, pero que nunca iba a poder tenerla. 
Me parece increíble cómo a pesar de todo, ella aún quería a esa guagüita. Podría sentir rechazo, podría haber no querido tener nada que ver con bebés, sin embargo, no era así. El caso de la Anna era uno más de aquellos que tanto se ven en lugares como María Ayuda. Donde han comprobado cómo, en cientos de casos, los bebés producto de violación han sido el principal motor para sacar adelante a esas madres y su principal razón para superar ese dolor.


(*La Corporación que acogió a Anna, ese lugar que yo tanto amaba, se cerró el 2016 porque el gobierno decidió que era su responsabilidad hacerse cargo de esos niños y Anna (que nunca me habló, a pesar de que hablaba con todos los niños, las auxiliares y hasta otros voluntarios) fue enviada a un hogar del  SENAME. A través de una de las auxiliares que la iba a visitar, pude comunicarme con ella. Ahí me habló por primera vez. Yo no daba más de la emoción. Cuando al tiempo quise saber de ella de nuevo, se había escapado. Nunca supe más de ella.)

Por ese lado, se puede ver el caso de las madres. Yo no soy quién para juzgar el dolor de una mujer violada, pero sí creo que hay circunstancias en que un aborto puede hacer aún más profundo ese dolor. Por eso creo que es fundamental que exista acompañamiento, pero ACOMPAÑAMIENTO, real, no sólo asistencia en forma de consejo. 

Yo SÍ creo en el valor de la vida desde su concepción hasta la muerte y creo que cuando se está defendiendo el cuerpo femenino (cosa que no está mal) no se puede ignorar que por bendición o maldición, como se le quiera ver, la mujer tiene una capacidad extraordinaria que el hombre no tiene, ni puede jamás tener: la de ser capaz de llevar vida dentro de sí. Yo creo que para nosotras es una ventaja. De cierto modo, nos hace superiores y debiésemos estar orgullosas y abrazar esa cualidad. Y no es que tengamos que "soportar" lo que se nos impone, sino lo que la naturaleza nos regala. Y el acoger vida en nuestro vientre debiese ser algo de lo que nos jactáramos. Entiendo que en caso de violación, esto se hace muchísimo más difícil, pero aún en ese caso, no se está jugando con una, si no con dos vidas. Y el ignorar a la segunda me parece tan inhumano como el acto mismo, de la misma manera que creo para nada bueno, el que no se exija denuncia. Ese punto realmente no me hace sentido. Otra vez intento ser empática y ponerme en el lugar de la violada pero, por mucha humillación o vergüenza que pueda existir al denunciar, ¿es acaso mejor callar? ¿No es ese silencio, más que un permiso para seguir perpetuando el delito de violación? Ahí, en ese punto siento que se vulneran más que en ningún otro los derechos y la dignidad de la mujer. Ahí, quedamos indefensas y se posibilita el volver a este círculo donde el aborto aparece como solución.

Estimados todos, o tu, si es que al menos uno se dio el tiempo de leerme. La vida es mucho más compleja que la biología. La maternidad, deseada o no, es mucho más compleja que el sufrimiento, el dolor o la angustia. Hay algo intrínseco en el ser humano y su descendencia, que supera lo científico. Mi tercera y última experiencia, tiene que ver con el aborto, en esta oportunidad no entre las 3 causales, y no desde la perspectiva de una mujer. Este punto lo comparto sólo porque para mí, es una muestra de esa humanidad que no se entiende por lógica o por biología. 

Es el caso de un muy querido amigo mío. Su polola quedó embarazada de "mala suerte". Él estaba muy enojado. No sabía que hacer. Quería escapar, quería irse lejos. El nunca había querido ser padre. Aborrecía a los niños  y esa idea entorpecía todos sus planes a futuro. Le echaba la culpa a su polola "por no tomarse las pastillas". Tenía rabia y quería dejarla, pero sabía que tenía, a pesar de su voluntad, que ser responsable. Al principio antes de contarle a nadie, trataron de abortar a la güaguita con pastillas, pero no tuvieron éxito. Cuando su polola la vio por primera vez en el sonograma, decidió que la quería conservar. Cuando le contaron a la familia de mi amigo, lo primero que hizo su mamá, fue ofrecerle abortar, pero ellos ya habían decidido conservar al bebé. Pasó el tiempo y mi amigo seguía sin aceptar la situación, decía que nunca querría a esa guagua, que no sabía cómo lo iba a hacer. Reclamaba que esto le había arruinado la vida. Que él quería viajar, que tenía planes que ya no se iban a poder concretar "todo por culpa de este condoro". 

El tiempo pasó y nació preciosa y sana, la pequeña Luna. Era realmente preciosa, de esas guaguas poco comunes, que aún recién nacidas son bonitas. Luna nació con todo bien y a la semana, su pequeño corazón falló y falleció. Mi amigo estaba destruido, el tema lo afectó muchísimo. Nada parecía tener sentido y para mí, era muy curioso todo. Yo, que vengo de una familia muy católica, donde el aborto siempre se ha visto como algo tremendamente negativo, veía como a este amigo, con una visión totalmente opuesta, se le desgarraba el corazón por alguien que para él no tenía ninguna importancia. Para mi, la experiencia de este amigo fue clave para entender un poco mejor la naturaleza humana. Y es que parece ser que existe una unión inexplicable entre un padre y un hijo, que va más allá de la lógica y la razón. La historia de mi amigo ateo y su pequeña Luna, no se quedó sólo en ese momento, como algo del pasado. Él lleva hoy sus patitas tatuadas en el corazón, y cada vez que hay luna llena la recuerda. Otra vez parece un cuento romántico, pero la travesía emocional por la que pasó este amigo es real. Él sigue pensando muy distinto a mi, pero él vivió en su propia carne el dolor que puede significar el perder eso que a veces, ni siquiera queríamos... Y eso, ese dolor, no me parece algo que se deba obviar y menor borrar u olvidar.


Vuelvo a agradecer el tiempo que se han dado de leer mi carta, espero que sirva de reflexión para tomar una decisión consciente y representativa, buscando por sobre todo, el bien común.

Se despide 

Germanita (María Germana) Campos Lagos
18.004.478-7